jueves, 23 de junio de 2011

¿Existen otros beneficios o riesgos relacionados con el uso de hormonas después de la menopausia?

El estrógeno es muy efectivo para tratar síntomas de la menopausia como sofocos de calor, insomnio y sequedad vaginal. El estrógeno parece no ser un tratamiento efectivo de estos síntomas cuando suceden en mujeres de más edad.
Las hormonas después de la menopausia pueden mejorar el humor y el bienestar psicológico de mujeres que tienen sofocos de calor e insomnio durante la menopausia, pero no deberán ser usadas para tratar los síntomas de una depresión mayor. Se ha afirmado que el estrógeno impide la pérdida de la memoria, retrasa el inicio de la enfermedad de Alzheimer y mejora la incontinencia urinaria, pero no existen datos convincentes de estudios clínicos que apoyen estas afirmaciones.
Después de cinco años de seguimiento de mujeres que tomaban la terapia combinada, la Women's Health Initiative informó que había habido una reducción del 37 por ciento de casos de cáncer colo-rectal en comparación con las mujeres que tomaban el placebo, pero se necesitan más estudios para confirmar este resultado.
Las mujeres que usan estrógeno más progesterona tienen un riesgo mayor de padecer problemas de coagulación de la sangre, de enfermedad de la vesícula biliar  y ataque cerebral. También se ha informado de un aumento de casos de coágulos de la sangre en los pulmones (embolismos pulmonares) e inflamación de las venas (tromboflebitis) con el uso de hormonas

¿Existen otros beneficios o riesgos relacionados con el uso de hormonas después de la menopausia?



El estrógeno es muy efectivo para tratar síntomas de la menopausia como sofocos de calor, insomnio y sequedad vaginal. El estrógeno parece no ser un tratamiento efectivo de estos síntomas cuando suceden en mujeres de más edad.
Las hormonas después de la menopausia pueden mejorar el humor y el bienestar psicológico de mujeres que tienen sofocos de calor e insomnio durante la menopausia, pero no deberán ser usadas para tratar los síntomas de una depresión mayor. Se ha afirmado que el estrógeno impide la pérdida de la memoria, retrasa el inicio de la enfermedad de Alzheimer y mejora la incontinencia urinaria, pero no existen datos convincentes de estudios clínicos que apoyen estas afirmaciones.
Después de cinco años de seguimiento de mujeres que tomaban la terapia combinada, la Women's Health Initiative informó que había habido una reducción del 37 por ciento de casos de cáncer colo-rectal en comparación con las mujeres que tomaban el placebo, pero se necesitan más estudios para confirmar este resultado.
Las mujeres que usan estrógeno más progesterona tienen un riesgo mayor de padecer problemas de coagulación de la sangre, de enfermedad de la vesícula biliar  y ataque cerebral. También se ha informado de un aumento de casos de coágulos de la sangre en los pulmones (embolismos pulmonares) e inflamación de las venas (tromboflebitis) con el uso de hormonas

MENOPAUSIA ¿Qué hacer?




            No interrumpir el tratamiento por nuestra cuenta y consultar con el médico Ha quedado demostrado que la terapia hormonal sustitutiva(THS), administrada durante pocos años, aporta muchos beneficios a la mujer menopáusica que sería una lástima desaprovechar. Además, no existe otra alternativa farmacológica. Ahora bien, por encima de los 5 años de tratamiento se deberá individualizar muy bien cada caso y dar la dosis correcta a la persona adecuada en el momento oportuno. La menopausia es un momento ideal para hacerse un buen chequeo. Naturalmente, no todas las mujeres van a necesitar un tratamiento, pero para otras la THS resultará muy útil y beneficiosa y sería absurdo prescindir de las ventajas que pueden aportar una mejor calidad de vida.

MENOPAUSIA. Algunas precisiones




Según hizo público en un comunicado la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), la combinación de estos dos tipos de hormonas no se utiliza apenas en nuestro país ni en otros países de Europa, aunque sí es el más utilizado en Estados Unidos. En nuestro país se utiliza como estrógeno, el estradiol, y también progestágenos micronizados, que son hormonas naturales, mucho más modernas y metabólicamente muy distintas. Aquí se suelen administrar por vía transdérmica (parches) y no por vía oral. Además hay otros puntos que también convendría tener en cuenta: en el estudio había una mayoría de mujeres alrededor de los 60 años, cosa que en nuestro país no pasa. Además, el tipo de alimentación en los Estados Unidos es muy distinta a la nuestra.
En el estudio ha quedado demostrado que en un plazo corto, de 2-3 años, incluso con esta combinación hormonal más anticuada que la europea, se consiguen aliviar los síntomas de la menopausia, como los sofocos, sudores y atrofia vaginal. Además, aporta beneficios indudables en la prevención de cáncer de colon y osteoporosis. Es por encima de los 5 años cuando podrían aparecer los problemas que ha detectado el estudio americano.

miércoles, 22 de junio de 2011

Polémica en los medios de comunicación



Periódicamente salta a los medios de comunicación la cuestión de la terapia de sustitución hormonal en mujeres postmenopáusicas. La polémica nace a partir de la súbita interrupción de un estudio que se estaba realizando durante varios años seguidos en Estados Unidos (WHI, Women's Health Initiative: 166.000 mujeres norteamericanas entre 50 y 79 años) al ponerse de manifiesto que los riesgos del uso de estrógeno con progesterona a largo plazo sobrepasan los beneficios. De acuerdo con éstos resultados, la administración de estrógeno con progesterona aumenta el riesgo tanto de enfermedades cardiovasculares como de cáncer de seno entre las usuarias de una determinada combinación de hormonas.
Esta investigación, que debía durar 8,5 años, estudiaba los beneficios y los riesgos a largo plazo de la terapia hormonal sustitutiva tras la menopausia. En un grupo sólo se prescribía un tipo de estrógenos (estrógenos conjugados equinos) a mujeres histerectomizadas (sin útero). En el otro grupo se prescribía  este tipo de estrógenos, más un tipo de progestágeno  (acetato de medroxiprogesterona) a mujeres con el útero conservado. Donde se han detectado los problemas ha sido en este último grupo del estudio, en el que se combinaban ambos tipos de hormonas, y a partir de los 5 años de seguir esta terapia.