viernes, 16 de diciembre de 2011

Ordenador y fatiga ocular

 
Más de un 75% de las personas que utilizan el ordenador para trabajar sufre problemas oculares.
Hipersensibilidad a la luz, irritación o lagrimeo son los síntomas más  frecuentes de la fatiga visual provocada por el entorno de trabajo. Sin embargo, una buena utilización del ordenador podría prevenir la mayoría de trastornos visuales. Por ello, es conveniente seguir una serie de recomendaciones que ayudan a controlar los factores de riesgo: Situar correctamente el ordenador evitando luces directas sobre la pantalla, utilizar monitores de alta calidad, guardar una distancia prudencial entre los ojos y la pantalla del ordenador o el uso de colirios en caso de sequedad ambiental ... son alguno de ellos. Además, los expertos recomiendan realizar periódicamente un examen ocular por parte de un especialista oftalmólogo con el fin de garantizar nuestra correcta salud ocular y poder acceder al mejor tratamiento ante la evidencia del primer síntoma.


miércoles, 30 de noviembre de 2011

CONTENIDO EN HIERRO DE ALGUNOS ALIMENTOS



(por 100 gramos de alimento en crudo)





Hierro origen animal

Hierro origen vegetal

CARNES

mg/100 g
LEGUMBRES
mg/100g
Hígado de cerdo
10,2
Lentejas
8,2
Paté
5,7
Judías
6,2
Cordero (costillas)
3,2
Garbanzos
6,8
Ternera (bistec y solomillo)
3,1


Pavo
1,8

FRUTOS SECOS


Pollo
1,5
Almendras
4,4
Cerdo (lomo)
1
Avellanas
3,5


Nueces
2,5

PESCADOS Y MARISCOS




Almejas y berberechos
14
VERDURAS Y HORTALIZAS

Mejillones
5,8
Espinacas
2,7
Ostras
5,7
Acelgas
2,3
Sardina
2,7
Judías verdes
1,6
Merluza
1,1




Tablas de composición de alimentos. Centre d’Ensenyament Superior de Nutrició i Dietética. Edicions Universitat de Barcelona, Barcelona 2002

“CEMENTO” PARA RELLENAR LOS HUESOS



            Se está aplicando ya en nuestro país un innovador y efectivo tratamiento de las fracturas vertebrales, una de las lesiones más graves derivadas de la osteoporosis. Se trata de la vertebroplastia percutánea, que consiste en la inyección de un tipo de “cemento” en el interior de la vértebra enferma para reforzarla y evitar las fracturas.

Una enfermedad que aumenta

            La osteoporosis es una disminución de la masa ósea y de su resistencia mecánica. Es la principal causa de fracturas óseas en mujeres después de la menopausia y en los ancianos, en general.
Afecta, en la actualidad, a más del 30% de la población femenina por encima de los 65 años y se prevé que su incidencia se cuadriplicará en la población mundial en los próximos 50 años. A una edad más temprana también puede presentarse debido a múltiples causas: menopausia precoz (natural o quirúrgica), abuso de alcohol, tabaquismo, uso prolongado de corticoesteroides, vida sedentaria, alimentación pobre en calcio...
La pérdida progresiva de hueso ocasiona una menor resistencia del mismo que conduce fácilmente a fracturas de muñeca, cadera y columna vertebral. Puede producir, asimismo, un dolor intenso en la zona correspondiente, con importante limitación de movimientos.

Nueva técnica

            Hasta ahora sólo contábamos con tratamientos farmacológicos para frenar la pérdida de masa ósea. Recientemente se ha empezado a aplicar un nuevo y revolucionario tratamiento: la vertebroplastia.
            La vertebroplastia es una técnica mínimamente invasiva y muy segura que permite, por vía percutánea y dirigida radiológicamente, inyectar un “cemento biológico” en el interior de la vértebra afectada con el fin de reforzarla.
            En efecto, una vez localizada la vértebra a tratar, se procede a la introducción de una aguja que permita inyectar el bio-cemento en el interior de la vértebra, siempre mediante control directo y continuo  por escáner, que indica en todo momento la correcta distribución del cemento y evita las posibles fugas. La cantidad media de cemento a inyectar en una vértebra oscila entre los 4 y 8 centímetros cúbicos. Para la aplicación de este procedimiento  sólo es preciso una sedación leve y una estancia hospitalaria de 24 horas.
            Los resultados son espectaculares, ya que no tan sólo se consigue reforzar las vértebras aplastadas o colapsadas sino que en un plazo de 3 días el dolor desaparece en el 90% de los casos.
            A pesar de ello, no siempre se puede aplicar esta técnica. Cuando existen desórdenes en la coagulación o el propio estado general del paciente así lo desaconseja, la vertebroplastia está contraindicada.
            Por ello es preciso que la valoración de cada caso concreto y la idoneidad de escoger esta técnica u otro tratamiento sea realizada por un equipo multidisciplinario  que tenga en cuenta los múltiples factores que inciden en cada paciente.

martes, 29 de noviembre de 2011

PIES PERFECTOS


            Los 28 huesos, 23 músculos y 36 tendones que componen el pie del ser humano han de soportar diariamente más de cien toneladas, por una media de 2.000 pasos dados. Pese a este importante papel, pocos son los que cuidan de sus pies como es debido, principalmente son las mujeres las que suelen maltratarles. Así, el 80% de las mujeres sufre, ha sufrido o sufrirá de los pies en el transcurso de su vida.
Problemas a partir de los 50
            Los problemas podológicos aparecen mayoritariamente a partir de los 50 años de edad, ya que el tejido conjuntivo (de conexión: huesos, tendones, piel...) del aparato locomotor envejece. La parte delantera del pie es donde aparecen las primeras molestias, debido al uso de zapatos de tacón, estrechos o puntiagudos.
            Las mujeres deben cuidarse los pies desde temprana edad  pero a partir de la menopausia es imprescindible comenzar con tratamientos podológicos preventivos, si aún no han aparecido molestias, o curativos para tratarlas.
Presume de pies
            Uno de los consejos en el que más insiste los especialistas para presumir de unos pies bonitos, sanos y descansados, es la elección de un calzado adecuado.  El calzado ideal debe ser de piel, para que los pies puedan transpirar, cómodos y que se adapten a la horma del pie. Se recomienda comprar zapatos nuevos a última hora del día, o al final de todas las compras, que es cuando el pie está más hinchado. Si en estas circunstancias no aprietan ni molestan, siempre resultarán cómodos. El calzado debe permitir la movilidad de los dedos en su interior. Además no debe ser demasiado cerrado, porque comprimiría excesivamente y el tacón no excederá de los 3-4 cm.
            Incluso los más deportistas, dedican poco tiempo a mover los pies. Es recomendable realizar con frecuencia ejercicios con los que mantener flexibles las articulaciones de los dedos. Uno muy sencillo consiste en intentar coger lápices cada vez más pequeños con los dedos de los pies. Asimismo, es aconsejable caminar descalzo por distintas superficies (casa, césped, arena...) y de puntillas.
            Por lo que respecta a la higiene, es importante secarse bien los dedos de los pies después del lavado diario y cortarse las uñas regularmente y siempre en línea recta para evitar que se encarnen. Una vez por semana, es recomendable sumergir los pies en agua caliente y alternarla con agua fría para estimular la circulación. Por último, se utilizarán cremas para hidratar los pies o antitranspirantes, si hay un exceso de sudor, .momento que se puede aprovechar para dar un buen masaje
            Si persiste la sensación de pie dolorido, sobre todo si hace mucho calor o se realiza mucho ejercicio físico, se puede recurrir a ungüentos especiales durante diez días.
            Cuando las molestias se hacen persistentes o no sabemos con seguridad cuál es el problema, hay que consultar con un especialista. Los diabéticos, aunque no tengan ningún síntoma, deberán acudir a su consulta, al menos dos veces al año, ya que esta enfermedad afecta a los pies. Finalmente es imprescindible consultar al podólogo si se sufre de durezas, juanetes o sabañones.

HUESOS SANOS

Leche para  tener huesos sanos
Para tener unos huesos sanos y evitar la osteoporosis y otras enfermedades óseas, es imprescindible seguir una alimentación equilibrada, practicar ejercicio físico y mantener unos hábitos de vida saludables. Estos consejos deben seguirse desde la infancia, especialmente por lo que respecta a la alimentación. En efecto, el calcio es el principal mineral que forma parte del hueso. La mejor forma de ingerir todo el calcio necesario es tomar desde la infancia hasta la madurez alimentos que lo contengan en gran cantidad. La leche y los productos lácteos, como el yogur, el queso y otros postres elaborados a partir de la leche, constituyen la principal fuente de calcio en la dieta.