martes, 14 de junio de 2011

HONGOS EN LOS PIES. NO ABANDONES EL TRATAMIENTO

TRATAMIENTO LARGO

            Una vez  identificado el problema es preciso seguir un tratamiento durante bastantes meses, incluso se debería continuar aunque hayan desaparecido los síntomas para evitar recaídas.
Asimismo hay que extremar las medidas de prevención, especialmente en los lugares de mayor riesgo de transmisión, tanto para evitar el contagio propio como, si se padece la infección por hongos, para evitar contagiar a los demás.
            Lo que ocurre es que cuando se logran mitigar los síntomas más molestos, muchos afectados abandonan el tratamiento, por lo que pueden surgir recaídas.
            De hecho, la mayoría de afectados no viven su problema como una verdadera enfermedad y tienden a minimizar su importancia. Tanto es así, que un alto porcentaje de los afectados (30%) utilizan remedios caseros; un 20% confiesa no haberse tratado, mientras que el 60% declara haber seguido un tratamiento farmacológico, bien bajo prescripción de su médico o por orientación de su farmacéutico. De todas formas, un 10% ha simultaneado los fármacos con los remedios caseros.


HONGOS EN LOS PIES. LOS MÁS AFECTADOS


           
            Existen algunos grupos que tienen una mayor susceptibilidad a padecer infección por hongos. En concreto, diabéticos, pacientes con SIDA o pacientes inmunodeprimidos (como los que siguen largos tratamientos con corticoides, quimioterapia, trasplantes...) son más vulnerables. Según los especialistas las personas de mayor edad y, en nuestro país, las mujeres, tienen más predisposición al contagio por la condición favorable que supone unas uñas traumatizadas, con una queratina desintegrada; mientras que en el “pie de atleta”, los nuevos hábitos deportivos suponen el principal factor que ha influido en el aumento de esta patología, siendo los gimnasios, piscinas, playas y vestuarios los grandes centros de transmisión de la enfermedad.
            De todos modos, deben prestar especial atención a los pies aquellas personas que tienen alguno de estos factores de riesgo:
  • Sudor excesivo en los pies
  • Rozaduras o llagas en los pies
  • Utilización de calzado cerrado o calcetines que no transpiran
  • Utilizar los mismo zapatos o calcetines largo tiempo
  • Trabajos con muchas horas de pie o andando (dependientes, vigilantes...)
  • Trabajos en lugares húmedos
  • Deportistas, corredores, atletas
Personas con enfermedades que afecten a los pies: diabéticos, personas con mala circulación sanguínea...

viernes, 10 de junio de 2011

HONGOS EN LOS PIES. SÍNTOMAS DE LA INFECCIÓN

            No todos los síntomas aparecen al mismo tiempo. Al principio no hay molestias sino que van apareciendo paulatinamente.
            En primer lugar hay un aumento de la sudoración y como consecuencia de ello junto con la acción de los hongos se presenta mal olor. Los pies están macerados, y la piel se vuelve mucho más vulnerable y frágil.
            Si no se toman medidas, la infección prosigue y en un segundo tiempo se presenta el picor, con sensación de quemazón al mismo tiempo. Más tarde surge dolor, grietas, rozaduras y descamación de la piel.
            Las alteraciones suelen empezar entre el 4º y 5º dedo y pueden extenderse al resto de los dedos, al resto del pie e incluso llegar a afectar a las uñas.
            También hay casos en los que se llegan a formar amplias ampollas. Si el hongo llega a causar erosiones, se debe prestar particular atención a la higiene de la zona, ya que puede producirse además una infección por bacterias, especialmente en personas mayores e individuos con inadecuada irrigación sanguínea de los pies.

lunes, 6 de junio de 2011

HONGOS EN LOS PIES, ¿DÓNDE LO HE PILLADO?


   Los hongos pueden “rebelarse” y causar la infección de muchas formas. En primer lugar los propios dermatofitos que habitan en nuestro pie pueden crecer de forma desmesurada si les facilitamos sus condiciones de desarrollo. De nuevo el calor, la humedad y el roce pueden ser los desencadenantes.
            No obstante, lo más frecuente es que se transmitan de persona a persona bien de forma directa o indirecta. Las esporas, que es la forma de reproducción de los hongos, son muy resistentes y pueden permanecer durante meses o años en las duchas, piscinas, vestuarios, toallas...
            El contagio se produce casi siempre en lugares en que coinciden muchas personas y llevan los pies descalzos:
  • Suelos de piscinas, duchas, saunas, hoteles, gimnasios...
  • Alfombras y moquetas
  • Ropas comunes: toallas, calcetines, calzado, cepillos...
  • Centros de trabajo, colegios, cuarteles...
El problema radica en que muchas de las personas que son portadores de una tiña contagiosa lo desconocen. En este sentido, se calcula que el 20% de los casos no sabe que puede transmitir la enfermedad a otros y, por tanto, no toma las medidas preventivas para evitar que la infección se propague a otras personas.

HONGOS EN LOS PIES, ¿QUÉ ES?


Pie de atleta
            Uno de los trastornos que con más frecuencia padecen nuestros pies, especialmente en verano, es el llamado “pie de atleta” o “tiña pedis”. En realidad se trata de una afección por un tipo de hongos, los dermatofitos.
            Estos hongos junto con otras bacterias suelen vivir en el 95% de los pies de los adultos sin llegar a causarles ninguna enfermedad. Se alimentan de la queratina de la epidermis, muy abundante en los pies, por eso crecen en extensión buscando su alimento.
            Sólo se inicia la enfermedad cuando se dan tres factores predisponentes básicos:
  • calor
  • humedad y
  • roce.
En efecto, unos pies machacados por un calzado inadecuado, que impide la transpiración y que además produce roces es candidato a padecer una infección por hongos.
            El número de casos de micosis (infecciones por hongos) que afectan a los pies y a las uñas se está incrementando, según los expertos, de forma que cada vez  hay más personas que sufren una gran molestia por alguna de ellas que, tal y como demuestran los estudios de calidad de vida, no sólo es una molestia estética.