martes, 29 de noviembre de 2011

PIES PERFECTOS


            Los 28 huesos, 23 músculos y 36 tendones que componen el pie del ser humano han de soportar diariamente más de cien toneladas, por una media de 2.000 pasos dados. Pese a este importante papel, pocos son los que cuidan de sus pies como es debido, principalmente son las mujeres las que suelen maltratarles. Así, el 80% de las mujeres sufre, ha sufrido o sufrirá de los pies en el transcurso de su vida.
Problemas a partir de los 50
            Los problemas podológicos aparecen mayoritariamente a partir de los 50 años de edad, ya que el tejido conjuntivo (de conexión: huesos, tendones, piel...) del aparato locomotor envejece. La parte delantera del pie es donde aparecen las primeras molestias, debido al uso de zapatos de tacón, estrechos o puntiagudos.
            Las mujeres deben cuidarse los pies desde temprana edad  pero a partir de la menopausia es imprescindible comenzar con tratamientos podológicos preventivos, si aún no han aparecido molestias, o curativos para tratarlas.
Presume de pies
            Uno de los consejos en el que más insiste los especialistas para presumir de unos pies bonitos, sanos y descansados, es la elección de un calzado adecuado.  El calzado ideal debe ser de piel, para que los pies puedan transpirar, cómodos y que se adapten a la horma del pie. Se recomienda comprar zapatos nuevos a última hora del día, o al final de todas las compras, que es cuando el pie está más hinchado. Si en estas circunstancias no aprietan ni molestan, siempre resultarán cómodos. El calzado debe permitir la movilidad de los dedos en su interior. Además no debe ser demasiado cerrado, porque comprimiría excesivamente y el tacón no excederá de los 3-4 cm.
            Incluso los más deportistas, dedican poco tiempo a mover los pies. Es recomendable realizar con frecuencia ejercicios con los que mantener flexibles las articulaciones de los dedos. Uno muy sencillo consiste en intentar coger lápices cada vez más pequeños con los dedos de los pies. Asimismo, es aconsejable caminar descalzo por distintas superficies (casa, césped, arena...) y de puntillas.
            Por lo que respecta a la higiene, es importante secarse bien los dedos de los pies después del lavado diario y cortarse las uñas regularmente y siempre en línea recta para evitar que se encarnen. Una vez por semana, es recomendable sumergir los pies en agua caliente y alternarla con agua fría para estimular la circulación. Por último, se utilizarán cremas para hidratar los pies o antitranspirantes, si hay un exceso de sudor, .momento que se puede aprovechar para dar un buen masaje
            Si persiste la sensación de pie dolorido, sobre todo si hace mucho calor o se realiza mucho ejercicio físico, se puede recurrir a ungüentos especiales durante diez días.
            Cuando las molestias se hacen persistentes o no sabemos con seguridad cuál es el problema, hay que consultar con un especialista. Los diabéticos, aunque no tengan ningún síntoma, deberán acudir a su consulta, al menos dos veces al año, ya que esta enfermedad afecta a los pies. Finalmente es imprescindible consultar al podólogo si se sufre de durezas, juanetes o sabañones.